A veces pienso que vivimos en un mundo demasiado imbécil.
Esta mañana tuve que hacer varias cosas con el coche y llevaba la radio puesta de un lado para otro, en todas las emisoras, coloquios etc. se hablaba de lo mismo, de la nueva heroína, solo les faltó compararla con María Pita o Agustina de Aragón: la ministra de defensa Carmen Chacón había viajado a afghanistán, a pesar de su avanzado estado de gestación (siete meses, decian) y en un vuelo de once horas. Un comentarista (creo que de la SER) contaba el asunto casi como si la propia ministra hubiese entrado en combate y todo eh ¡La leche!, en plan que valiente es la mujer esta.
¿Los periodistas viven en el mundo real? ¿el de los humanos normales y corrientes?. Es que solo hay que salir a la calle para ver muchas heroínas, pero de las de verdad, no cuentistas como la Sra. ministra.
En el barrio del Berbés de Vigo hay varias industrias conserveras, en ellas trabajan casi siempre mujeres, solo hay que pasar por allí para ver a alguna que otra, embarazadisima, entrando o saliendo de su trabajo. Es un trabajo bastante sucio, humedo (van con katiuskas) y duro, de pie ocho horitas (como mínimo) sin parar y más de una vez soportando encargados y jefes un rato largo de gilipollas, encima con un contrato de mierda, tan mierda como su salario.
Solo hay que ir por diversos comercios en una ciudad, restaurantes o bares, para encontrarse a alguna pequeña empresaria embarazadisima trabajando nueve o diez horas al día (a veces más) para tratar de sacar adelante su sustento a pesar de lo difícil que es y con lo que hacienda y la seguridad social colaboran una mierda. A veces para sacar un beneficio que escasamente llega para vivir con decencia, y eso… si no están endeudadas hasta las cejas.
Solo hay que ver las noticias y comprobaremos como, de cuando en cuando, en una patera de esas que llegan a Canarias o al sur, llega una señora embarazadisima, a veces tan embarazadisima que dio a luz en el bote y todo, su único equipaje son ilusiones, ilusiones que a veces le costaría tres vidas llevar a cabo.
¿Hablamos de las mujeres trabajadoras que despiden cuando se quedan embarazadas? ¿hablamos de las que veladamente tienen prohibido quedarse embarazadas?
Etc. etc. etc.
Y estos tipos de la prensa te cuentan en plan heroico que una señora (que cobra un pastonazo) viajó en avión (primera clase, por supuesto) once horas para ver a las tropas de afghanistán (en donde se alojará en un buen hotel, palacete, casa o lo que sea, pero siempre con todas las comodidades) y que además… además… iba acompañada de un ginecólogo y un pediatra.
Vamos ¡no me jodan! ¡qué heroismo ni que niño muerto! ¿donde está el mérito? ¿en que hace su trabajo por el cual le pagamos un dineral? faltaría más que no lo hiciese. Si no está a gusto, si ve que sufre mucho haciendolo, pues nada oiga… hay varias ETTs buscando mujeres para trabajar en las conserveras del Berbés, solo necesita el carnet de manipuladora… de alimentos. Claro que embarazada… a lo mejor no le dan trabajo.
Supongo que gran parte de la prensa estaba interesada en callar las voces de algunos otros periodistas más imbéciles que los de hoy, que criticaban a Zapatero por haber puesto tanta ministra en el gobierno. Posiblemente el gobierno también estuviese interesado en algo así. Si pienso que a esta señora, embarazada como está, la mandaron allí solo para “quedar bien”, no se me ocurre otra cosa que pensar que el responsable de la decisión si es un cabronazo machista, que pone a una señora en riesgo y molestias sin necesidad alguna, pero bueno, allá ellos, con su pan se lo coman, ella podría haberse negado, la operaria de cualquier curro jodido, por embarazada que esté no puede.